La Segunda División arrancó este viernes en Melilla con el duelo entre el Melistar y el Family Cash Alzira que, en apariencia, luchan por objetivos distintos. Si bien los locales se enfocan en la permanencia como objetivo principal, los valencianos desean volver a la máxima categoría lo antes posible. Tras su duelo se intercambiaron los papeles que podría creerse en un principio. El sábado hubo un gran beneficiario y es el Entrerríos Automatización, cuyos tres puntos fueron acompañados por los tropiezos de sus adversarios directos.
El Melistar ahondó en la crisis de dudas que atraviesa el Family Cash Alzira en este inicio de temporada. Los valencianos tienen dos opciones: o ganan o pierden. Todavía no conocen el empate. Eso habla de que a veces no obtienen los marcadores que esperan. En Melilla se toparon con un 3-1 en contra bien entrado el segundo acto y, a pesar de ello, pudieron igualar hasta el 3-3 a base de tesón y orgullo. Sin embargo, en apenas tres minutos vieron cómo el Melistar extendía su ventaja hasta el 6-3 en un santiamén. Esa losa fue tan pesada que no pudieron reaccionar hasta a falta de dos minutos, cuando anotaron el 6-4. Requieren de cambiar la dinámina cuanto antes para que los de arriba no se marchen demasiado lejos. Por su parte, los locales meten distancia con la zona de descenso.
La Segunda División tiene su razón de ser por partidos como este, entre el Castrez Futsal Suris Mataró y el MRB FS Móstoles, pues puede un equipo irse 0-3 arriba, como lo hicieron los madrileños merced a los tantos de Gonza, Suko y Sego, y aun así no cerrar el partido. Los catalanes tiraron de orgullo para nivelar el asunto porque poco a poco fueron comiendo terreno. Las intervenciones de Pablo Serrano, Albert y Biel Martí sellaron las tablas (3-3) que permite a ambos seguir en la zona alta con un punto más.
Hay muchas palabras para definir el empate de espectáculo que brindaron el Sala 5 Martorell MCD Grup y el Unión África Ceutí, pero como no las tenemos todas, tendremos que conformarnos con decir que bien merecen un monumento. A priori el resultado de 12 goles (6-6) confirma que todos los equipos de la categoría, luchen por ascender o permanecer, tienen calidad. Quedó demostrado una vez más. Constantes remontadas entre ambos: del 1-0 al 1-3, de ahí al 3-3 para después pasar por el 3-5, el 4-6 y, finalmente, el 6-6. Hasta ocho goles se vieron en el primer acto (3-5) y otros tres en los últimos cinco minutos del partido. Puede que alguno de los dos no esté satisfecho con el punto, pero sería extraño que no fuera así por la forma tan valiente de jugar de los dos.
Otro superespectáculo se vio en tierras gaditanas entre el Xerez Nimauto Toyota y el Gasifred Atlético Ibiza. Ninguno de los dos se fue muy lejos en el resultado y constantemente fueron remozándose. En los siete primeros minutos ya se vieron cuatro goles (2-2), pero los visitantes al descanso con ventaja 2-3 (Iker Fernández). Sin embargo, esto cambiaría como si se tratara de una coctelera, con liderazgo intermitente para ambos, hasta que el resultado quedó en empate a seis goles (6-6). El más destacado fue Manucho, con un triplete.
El Entrerríos Automatización dio un salto hasta la tercera plaza después de darse un festín frente al Avanza Jaén Paraíso Interior. Si bien en el descanso el 3-1 invitaba a una pelea decente, el segundo acto se convirtió en una tortura para los andaluces. Llegaron hasta estar el 8-3 sin ningún tipo de contemplaciones, lo que sería el preámbulo para el 9-4 incontestable. El gran protagonista fue Uge, autor de un póquer.
El duelo de filiales cayó del lado del Barça Atlètic tras superar ampliamente a ElPozo Ciudad de Murcia. Los blaugranas empezaron ganando, sin ninguna duda, desde el primer minuto. Literalmente (1-0). De ahí se fueron soltando hasta llegar al descanso con un 4-1 favorable. La segunda parte no continuó mejor para los charcuteros, que vieron cómo una vez tras otra se mantenían sin posibilidad de responder la máquina contraria hasta el 8-3 final. Los de la Región se mantienen en la última posición de la tabla.