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El Jaén Paraíso Interior rompe su maldición y levanta su primera Copa del Rey
Publicada el 24/05/2026
El Jaén Paraíso Interior pudo sonreír por fin en la Copa de S.M. el Rey. Fue a la quinta oportunidad cuando salió vencedor en la final del torneo del KO para hallar su primer éxito en la competencia. Venció al Jimbee Cartagena Costa Cálida en un cara a cara tan igualado como emocionante, en la que sendas excelsas plantillas disfrutaron de multitud de oportunidades para deleitar al público del Pabellón Multiusos de Cáceres. La XVI edición coronó a un nuevo monarca entre sus ganadores.
La particularidad de ambos equipos es que ya anticipaban un duelo igualado. Los dos son conscientes de que este trofeo les daría un brillo especial a sus vitrinas. Son pocos los que pueden decir que lo han levantado y el brindis al sol era una oportunidad única. Por ello, era palpable la seriedad con la que cartageneros y jiennenses se tomaban las acciones: con seriedad controlada, aunque sin perder la cara a las oportunidades ofensivas. Cuando no se cumplía el tercer minuto João Salla cazó de tacón un pase en diagonal milimétrico de Míchel para romper el hielo (0-1). No tardó mucho en llegar la respuesta. En la primera falta que tuvo, el francotirador Motta instauró el empate (1-1) para dejar a todos sus rivales como estatuas. "¿Por dónde se coló?", se leyó en sus rostros.
Este impulso animó a los de Duda, que comenzaron a creérselo con el paso de los minutos. Cortés estaba muy activo y facilitaba espacios para sus compañeros, además de que Muhammad buscaba constantemente reversos. Alguna acción de Rikelme halló el pie de Chispi hasta por dos veces. Todo estaba tan abierto que cualquier detalle podía pesar. Por ejemplo, cuando el Jimbee alcanzó las cinco faltas a poco más de siete minutos por disputar. Aquello no fue impedimento para que continuaran probando a Espíndola varias veces. Fue el pívot tailandés el que lo superó con un ajustado disparo cruzado al palo largo del meta brasileño (2-1). La fase del choque se fue hacia una calma sostenida, casi imperturbable, con varios forcejeos entre ambos hasta que llegó la sexta infracción de los vigentes campeones de Supercopa de España y Liga. Además, Salla tuvo la opción de disparar a nueve metros por la ubicación de la falta sobre Brandi, lo que le hizo tener más motivos para mostrar su especialidad. No falló y al descanso entraron ambos con los mismos tantos a favor (2-2).
El asunto volvería a estar desnivelado a los dos minutos de la reanudación. Un rechace de una intervención de Mellado le llovió a Tomaz, que a bote pronto sorprendió a Espíndola para volver a adelantar a los suyos (3-2), otra forma de mellar en la autoestima andaluza tras el desgaste que supuso ir por detrás en el marcador en el primer acto. Una nueva montaña a escalar. Una colina para Espíndola, al parecer, pues un chut habitual del arquero dobló las manos de Chispi para colarse en su propia portería al tocar la cara de Cortés (3-3) en otra acción de infortunio. Inmediatamente se produjo otra taquicardia para todos cuando Pablo Ramírez regateó al propio Espíndola y su disparo y el posterior de sus compañeros fueron bloqueados por Salla, omnipresente en la batalla de este domingo. El siguiente condimento de este caldo fue la expulsión de Darío Gil por doble tarjeta amarilla en una misma acción. Jugaría el Jimbee en inferioridad.
El planteamiento de Duda fue el ordinario: dar la pelota a Mellado para que hiciera sus trucos. A punto estuvo de salirle bien la jugada, como casi siempre, cuando a unos pocos segundos de recuperar el quinto hombre entre Dani Zurdo y Mati Rosa acorralaron al cierre y lograron quitarle la bola a instancias de Chispi, que casi evita lo inevitable: el gol de Mati Rosa a trallón (3-4). Era lo que necesitaba la nave amarilla para tener más argumentos si cabe: confianza. Par mayor castigo, al poco tiempo el conjunto de la ciudad trimilenaria acumularía cinco faltas con casi nueve minutos por desarrollar. La mayoría de sus intentos fueron disparos lejanos que se toparon varias veces con Espíndola, arropado por varios de sus compañeros en el ya consabido derroche defensivo.
Con casi cuatro minutos de juego, Motta se enfundó la zamarra de quinto hombre para cercar el área rival. Era la última bala que le quedaba para salvar el torneo. Y no pudo. En otra circulación melonera, Espíndola hizo lo suyo: paró dos veces, retuvo el balón y lo sirvió en bandeja para Míchel, que superó al único hombre rival que estaba bajo los palos (3-5). Abrochó de esta manera el Jaén Paraíso Interior su primera Copa del Rey y dar brillo a unas vitrinas más allá de las cuatro Copas de España que ya lucían en ellas. Por su lado, el Jimbee Cartagena Costa Cálida cuenta hasta por tres las finales perdidas en el presente torneo para conformarse con otra medalla de plata.