Tras confirmar su descenso, la universal brasileña analiza la temporada del CD Chiloeches

“Personalmente me quedaba por vivir esto, me quedaba por vivir el lado amargo del deporte”, comenta sin paños calientes la inigualable Ju Delgado, jugadora del CD Chiloeches. Y es que en el año de su estreno en la máxima categoría, el conjunto tuecho confirmaba su descenso matemático a falta de cuatro jornadas para finalizar la liga regular.

La universal brasileña analiza que el descenso es “un fracaso a nivel colectivo, porque desde el punto de vista de un club que recién asciende, siempre el objetivo es la permanencia y me hubiera gustado poder lograrlo. Desafortunadamente no hemos podido conseguirlo, pero a nivel personal me llevo un agradable aprendizaje en todo ese camino que hemos desarrollado".

Ju Delgado está más que satisfecha por su paso por el CD Chiloeches: “El pueblo está muy volcado con el club, con las jugadoras” y señala, además, algo que le tiene sorprendida: “La pista es muy buena para jugar, de hecho el índice de lesiones del equipo en la temporada ha sido muy bajo”.

A pesar del varapalo del descenso, asegura que “no podemos tirar la toalla, tenemos que conseguir que la gente que venga a vernos se quede con ganas de volver a ver el Chiloeches”. Además, se siente satisfecha por la propuesta arriesgada del equipo que no es otra que tratar de salir jugando la pelota desde atrás como seña de identidad y “eso no se puede perder, tenemos que continuar queriendo la pelota, mejorando técnicamente y que la gente disfrute”.

A sus 42 años y con un palmarés envidiable, asume que está en su última etapa como jugadora en activo, aunque sin una decisión clara acerca del futuro más inmediato. La jugadora ha desarrollado un método de entrenamiento propio, el GDT (Game Transition Development), donde “recopilo un poco todas las ideas fundamentales y esenciales del fútbol sala para poder transmitir a los más pequeños o a la gente más sénior el trabajo de la parte técnica, el análisis de datos y el rendimiento en la alta competición”.

Referentes

De su carrera deportiva, Amandinha, jugadora del Melilla CD Torreblanca, es una de las jugadoras que más le ha marcado, “es una jugadora espectacular, con unos números bestiales, cuyo juego siempre es hacia adelante y es la máxima asistente desde hace muchos años”.

Junto a ella de su época en el Futsi Atlético Navalcarnero se queda con grandes nombres como Leti, Ari y Ame Romero donde desplegaron “un fútbol sala brillante”. También de su etapa en el Femesala Elche considera que Txitxo tenía “una lectura de juego bestial” y como no, con Eva Manguán que “era pura elegancia jugando”.